En su libro Last Child in the Woods, Richard Louv recoge las teorías de numerosos profesionales de la educación ambiental y los plasma en un concepto que, tal y como el mismo reconoce, “no pretende ser un término médico”.
En este sentido, el uso de la palabra ‘síndrome‘ no se debe interpretar desde un punto de vista clínico, pero funciona a nivel gráfico para poner en primer plano un hecho incuestionable: la sociedad contemporánea ha ido dando la espalda a la naturaleza en paralelo a la expansión del desarrollo urbano.
De esta forma, Louv opta por un nuevo punto de vista para devolver al primer plano un conflicto ya tradicional: en vez destacar el papel positivo que tiene el contacto con la naturaleza en el desarrollo humano, el escritor norteamericano incide en los aspectos negativos que derivan de una carencia de este contacto natural, hasta convertir esta carencia en un ‘síndrome’, siempre desde un punto de vista metafórico, tal y como señala el propio Louv.